Caso "Barra Brava"

10.8.11


Hace muchos años, cuando mi foco de trabajo era principalmente el mundo de la educación, me llamaron para que diera un taller sobre autoestima para adolescentes de una escuela secundaria. El grupo de la mañana había sido muy bueno, chicos entre doce y catorce años muy atentos e interesados en el tema. Por la tarde, vena otro grupo, con chicos un poco mayores, entre quince y diecisiete años. Me habían advertido que estos serian muchos más difíciles que los primeros, que entre ellos había un grupo imposible, al que llamaban"La barra brava", como se suele denominar a los fanáticos pesados, agresivos, de los equipos de fútbol en Argentina.

Iniciamos la conferencia sin problemas. Yo me preguntaba dónde estaban los chicos difíciles, hasta que de pronto, unos quince minutos después del comienzo, se abrió la puerta e hizo su irrupción el grupo considerado por todos como tan problemáticos. Entraron en fila india, mirándome de reojo y con una sonrisita socarrona dibujada en los labios. Se sentaron atrás de todo, por supuesto, en un angulo del salón que estaba alejado de mi. Enseguida el aire se enrareció y los demás chicos comenzaron a inquietarse, como si supieran que ya nada iba a ser igual. En efecto, a partir de ese momento no pudo continuar con la charla: cada vez que yo intentaba decir una palabra, las risas de "la barra brava"; tapaban mi voz. Eso ocurrió reiteradas veces, hasta que abandone el lugar inicial y fui caminando al centro del salón. Cerré los ojos buscando inspiración, y pregunte en voz muy alta, sorpresivamente:

-¿Alguna vez les han dicho:"Eres un inútil";"Eres un idiota","No sirves para nada"?

Casi al instante se levantaron todas las manos de los integrantes de "la barra brava". Los mire y le indique a uno de ellos que hablaran…
Entonces él me respondió:
-Todos los días, nos dicen eso y muchos más… Nos dicen que somos unos infradotados. Que somos basura.
En ese momento se hizo un silencio profundo. Tome aire, los mire a los ojos, y les dije que precisamente esos comentarios eran los que marcaban la imagen que ellos tenían de si mismos, y que esa representación interna de si determinaba su comportamiento presente, que seguramente no les estaba jugando a favor. Los vi asentir. También les dije que eso se podría revertir. A partir de allí hicimos contacto. Percibieron que lo que les iba a decir era autentico y no solo algo teórico, y que les podía servir tanto a sus compañeros como a ellos mismos. Claro está que al terminar la charla, los que más me sorprendieron con su síntesis fueron los de "la barra brava". Pusieron por escrito un pedido a sus maestros y a sus padres :"Por favor, ¡no nos digan más que somos basura! Trátenos con cariño"
Extraído del Libro Confianza Total

Luego, mientras miraba la película Megamente, me pareció que los primeros cinco minutos del film, visualizaban lo que antes había leído.
Aquí les dejo el vídeo:

Se observa claramente, como Megamente de niño quiere impresionar a sus compañeros de clase, pero cada vez que lo intenta ocurre un accidente y lo castigan, porque piensan que lo hizo a propósito. Mientras a Metro Man lo aplauden y dan las gracias por arreglar el lio, a Megamente lo dejan de lado.
Por lo tanto el llega a la siguiente conclusión: si todo lo que hago es malo, entonces malo tendría que ser. Desde luego no funciono, porque en su esencia el es bueno, a su manera.
A veces me decían que era una inútil, o que tendría que hablar más. Todo esto ocurre en mayor medida en las escuelas, y también en las familias generando un gran daño a la imagen personal de uno mismo.
A ustedes ¿Que les parece?¿Alguna vez los hicieron sentir así?

4 comentarios:

  1. Creo que hay momentos en los que nos sentimos asi . . . ademas de que me encanta esa pelicula

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  2. Sí, muchas veces.
    Me dicen (todavía) inútil y estúpida.

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  3. yo tambien me he sentido asi! muchas veces! pero animo!

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  4. @Mariana Siempre que te digan esas cosas, piensa que sos un espejo. Las personas que nos critican mal, siempre dicen cosas que ellos mismos tienen, pero que no quieren reconocerlo y aceptarlo.
    Sos brillante Mariana, y lograras todo lo que te propongas.
    Besotes

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